17 de junio de 2015

Muerdeme el cuello

Cuando estaba en la universidad durante un buen tiempo usaba chalina todos los días, a pesar de que siempre soy muy caluroso y detesto estar abrigado. La gente usualmente pensaba que bueno, era el clima y tenía frío. Solo los mas cercanos sabían que lo único que buscaba era cubrirme las mas recientes marcas (o "chupones") que llevaba en el cuello. 

Si hay algo que siempre me ha excitado es que me muerdan el cuello, me gusta demasiado, no puedo evitarlo. Inevitablemente esto terminaba dejándome marcas, pero bueno, como se dice, nadie te quita lo bailado. Hace mucho que no lo practico, no porque haya dejado de gustarme, sino porque ir con marcas a trabajar no va y eso de ponerme base o corrector todos los días realmente no va conmigo. 

Un par de días atrás le pedí a mi pareja que me mordiera el cuello y lo hizo, un mordida fuerte aunque solo por un breve momento. Claro que igual me gustó, demasiado quizás e igual estoy interesado en tener nuevamente algunas breves mordidas en el futuro cercano.

Dientes y labios vengan a mi :-p

Fénix de Alas Negras,.

3 de junio de 2015

HERO Capítulo 4 - parte 1 (Perry Moore)

CAPITULO IV 
(parte 1)



Cuando el bus salía del terminal, recordé había olvidado sacar la basura para que la recojan mañana. Esa debería ser la primera pista para papá de que me fui. Me las arreglé para despedirme de la casa y recuerdo pensaba que olvidaba algo mientras veía a los murciélagos bailar fuera y dentro de la luz de las farolas. Era demasiado tarde para preocuparse por algo mas que irme ahora mismo.

Me ubiqué en un asiento vacío al fondo del bus cerca al baño. Los cojines descoloridos olían como cenicero y acerqué mi cabeza a la ventana mirando atrás hacia el terminal mientras íbamos por la carretera. Agarré mi mochila y saqué la pila de fotos que tomé del álbum, una historia secreta. Levanté mi cabeza sobre el asiento para asegurarme nadie estuviese mirando en mi dirección. y luego comencé a hojearlas.

La primera foto de mi madre no era realmente una foto de ella en absoluto, era de su bota. Había una original imagen a blanco y negro recortada del periódico, y había una mujer rellena de mediana edad con una mala permanente vestida como una luchadora con una mascara de Halloween que parecía de cartón, lunares alados apresuradamente clavados en el fondo de su leotardo. La mujer gordita yacía en el suelo, noqueada, y una sola bota con estilo sobre su pecho. Estaba envuelta en un lazo tenso tirado en el aire por encima de ella por una fuerza invisible, al igual que su agresor había sido mágicamente sacado fuera de la imagen, a excepción de la bota.

Inscrito en la foto venía el siguiente mensaje:

"Felicidades por capturar tu primer villano. Sigue con el buen trabajo! Ten coraje. Capitán Victory."

Seguí mirando la foto desconcertado. No pestañee por al menos una hora. Mi madre había sido un heroe. Todos estos años, y no había tenido ni idea. La pregunta comenzó a tomar forma en mi cabeza.  Porqué lo había ocultado de mi?  Lo sabía papá? Es de ahí de donde vienen mi poderes?

Pasé sobre la imagen y encontré un artículo de periódico doblado y pegado al reverso. El titular decía: "Misteriosa figura en Metro City detiene hurto de Ladybug"

La siguiente foto fue tomado cuando mamá estaba alrededor de mi edad. Nunca había visto fotos de ella cuando era joven, antes de que conociera a papá. Ya sabes como las mujeres pueden ser con sus fotos. La mayoría no quiere que le recuerden como lucían con 30 kilos menos.

Pero había una razón específica por la que no había visto esto. Papá nunca la habría permitido. No después de lo que le pasó a él. No después de había puesto la ley en su casa sobre los súperpoderes.


Había más foto de mi madre, su cuerpo ágil y delgado en un apretado disfraz, en varias poses de victoria con su propia galería de enemigos vencidos: Ladybu, Miss Malevolence, Zorba the Meek, Morning Glory y sus secuaces, los Pansies (sin comentarios), y esta chica llamada la Reina Quarrel, que tenía una especie de artefacto de grito sónico que ponía en su estomago. Dios, que sarta de perdedores. En esos ridículos disfraces en serio representaban una amenaza para alguien?

Había una serie de fotos donde mamá debió haberse unido aun grupo de héroes disfrazados llamados C.R.I.M.E.B.U.S.T.E.R.S.!  Parecía se había agrupado con alguien que podía disparar fuego de una mano y hacer hielo con la otra. Todo el grupo era joven y bronceado, sus vientres ajustados, llevados sin esfuerzos y podías decir por sus constantes sonrisas de que estaban siempre pendientes cuando las cámaras estaban sobre ellos. Había una foto del propio gobernador otorgándoles medallas al valor. El artículo "Los que hay que vigilar" ponía a mamá como una de las del grupo de nuevos héroes que tomaría el lugar que sus predecesores de la edad de oro habían dejado.

Había ademas fotos de mamá en su identidad de civil cuando se graduó de la escuela de profesores. Posaba junto a un grupo de amigos sosteniendo sus diplomas y lanzando sus birrete al aire. En el grupo, mamá era la única mirando a la cámara, su birrete aún en su cabeza, una sonrisa serena en su rostro, sus labios ligeramente curvados, como si supiera algo que los demás no.

Luego vi como mis padres se conocieron. El letrero sobre ellos decía "AUDICIONES A LA LIGA" no tenía idea que mamá había estado tan cerca del gran momento, pero ahí estaba ella en una plataforma su certificado oficial provisional de mi padre, Major Might. Mamá lucia eufórica al recibir estatus oficial de prueba, pero lo que podías ver en sus ojos era la forma en la que miraba a mi padre. Ahí iba ella, libre de la escuela de docentes, abrazando una pequeña idea y esperando luchar por la verdad y la justicia con su bolsa de trucos invisibles y un flechazo tamaño montaña en papá, uno de los héroes mas populares de su época.

En el siguiente grupo de tomas, se notaba se había vuelto sociable con todos en la Liga. Pasaba el día deambulando por su casa club secreto tomando fotos cándidas. Elastic Elbert atrapado con su brazo en espiral por el inodoro mientras intentaba destaparlo; Warrior Woman poniendose rimel y esparciendose algunas cremas anti-arrugas mostrando que tal vez esa eterna belleza de diosa griega no vino sin un poco de esfuerzo; y los Nucleus y sus compinches, los Electrons, comprometidos con su noche semanal de póquer, cigarros colgando de cada una de sus bocas y licor marrón descansando sobre la mesa. Desde la mirada de sorpresa en todas sus caras, se podría decir que mi madre tenía un acceso único, un nivel de intimidad que los mortales del mundo nunca tendrían.

Por personajes en las últimas fotos sentía respeto, ella claramente pidió que posaran. En el mismo tipo de letra cursiva había escrito en el borde blanco inferior de la foto: "Tres generaciones de mis héroes favoritos". Capitán Victory, el mayor del grupo y de acuerdo a la historia el primero héroe en disfraz, tenia su brazo alrededor de su sidekick, mi padre, Major Might, que tenía su brazo sobre su propio sidekick, Right Wing. Cada una mostraba una hermosa sonrisa para mi madre, barbillas en alto. Dientes perfectos. Cada uno tenía un puño en el aire mostrando los tres dedos del medio, representando tres generaciones de los guerreros mas virtuosos del mundo por la verdad, la justicia y una mejor manera. Estudié la foto de papá en la imagen y decidí que nunca lo había visto mas feliz, o mas orgulloso.

Recordé al señor mayor, Capitan Victory. Fue el único que presto dinero a mi padre cuando él ya no pudo trabajar y el banco incautó nuestra casa. Hace unos años, cuando comencé a ponerme serio sobre los deportes, papá me llevó al asilo para visitar a su mentor cada fin de semana. Todo lo que recuerdo es el olor podrido de esa extraña vieja casa, bocanadas dulces de desinfectantes destinados a cubrir el olor pútrido de decadencia. El anciano no podía hablar por entonces, así que sobre todo mi padre traía imágenes o le leía el periódico, deteniéndose para hacer muecas en cada otra historia sobre el estado del mundo. Entonces papá me daba un dólar y me enviaba a la cafetería para conseguir un plato de cubos de gelatina, y luego me sentaba allí y veía a papá tratar de dar cucharadas de unos cubitos temblorosas en la boca del anciano.

No habían muchas fotos de mamá en su traje después.  Supuse que era un reto capturar una buena toma de una héroe invisible en acción. Luego había una corta pieza en una columna de revista que preguntaba, "Que sucedió con Invisible Lass?" El subtitulo especulaba que había sido "El último acto de desvanecimiento" aparentemente. Mamá había sido muy cuidadosa de esconder su identidad civil del público como ella había estado escondiendo su identidad pública de mi. Nunca mas hubo otra mención de Invisible Lass, y así, ella se había ido. Fui a otra toma y es ahí donde las fotos de boda de mis padres inician. Levanté la foto de mamá metiendo un trozo de boda de torta en la boca de papá. Las fotos escondidas acababan ahí, de regreso al orden normal de las cosas. Después de una serie de fotos de luna de miel, sobre todo de mamá bronceandose y papá en skies acuaticos, vi la primera foto de mamá en un vestido de maternidad, su vientre hinchado conmigo agazapado en su interior. Ella estaba tomando un pavo del horno y lo sostenía con orgullo, mientras mi padre estaba señalando su vientre, una sonrisa tonta en su cara. Yo nunca había visto esa expresión en papá antes.

Entonces eso era todo. Ese debería ser el porque podía hacer estas cosas superhumanas. Heredé poderes de mi madre. No estaba enloqueciendo para nada. Callé una persistente voz en el fondo de mi mente que decía "Muchas gracias por levantarte y dejarme solo ahora mismo cuando podría realmente tener alguien como, no se, mi madre para hablar sobre estas cosas importantes pasando en mi vida". En su lugar sostuve los recortes y fotos en mi mano y descanse mi cabeza en la pegajosa ventana del bus y miré hacía arriba y pensé en el futuro.

Me desperté y limpié un hilillo de baba de mi mejilla. Frente a mí note a una dama de trescientas libras en un vestido con imágenes de piñas, que resoplaba cada vez que el autobús golpeaba un bache en el camino. Ella masticaba una paleta y miraba por la ventana. Más allá de ella estaba una joven madre de cabello ralo amenazando con disciplinar a su niña con un gran cepillo de pelo. La niña no debía tener más de cinco años, y estaba quejándose de tener ganas de ir a la cama. Tenía su pequeño dedo índice metido por la nariz, y con su otro el dedo recogió su pelo largo, sin lavar, en urgente necesidad de champú de bebé y un desenredante de potencia industrial. Hicimos breve contacto con los ojos, y ella dejó de inmediato de quejarse, justo antes de su mamá la golpeó en el muslo con la parte posterior del cepillo de plástico. La niña gritó y tiró el cepillo de la mano de la madre y se movió a golpear su espalda cuando-

SCREEEECH!

El autobús se deslizó por la carretera. Los pasajeros gritaban como la parte trasera del autobús girando en dirección contraria. La fuerza envió a la señora gorda de cara a la ventana, y su mejilla manchada por la paleta chocó con el vidrio.

El autobús casi chocaba contra la barandilla  cuando la puerta se abrió de golpe y un aluvión de capas oscuras entraron.

Transvision Vamp, ojos brillantes, se dio la vuelta, agitando su capa negra por encima del hombro, y nos miró. Nunca me había encontrado con supervillanos en la vida real antes. No reconocí este grupo, nunca los había visto en las noticias. No podían ser de los importantes.

Vamp miró al conductor por un momento, sus ojos rojos ardiendo.

"Conduce."

El conductor piso el acelerador, y mi cabeza golpeó el reposacabezas grasoso ya que salió a toda velocidad.

Ella volvió su atención a los pasajeros.

"Mantenganse tranquilos y nadie muere," ronroneó. Sus ojos se clavaron en nosotros, y nos sentimos pegados a nuestros asientos.

Detrás de su mirada, el conductor buscaba en secreto su celular. 

Espero no verte nunca más

He estado seriamente lejano de este blog por varios años y aunque no espero revivirlo, seguiré alimentándolo. Hasta la fecha no he tenido la oportunidad de escribir de los eventos que han cambiado radicalmente mi vida y aunque ya de eso un par de años hoy mis dedos se están dando el tiempo.

No quiero decir que un fue error porque pasé algunos buenos momentos, conocí gente a la que aprecio mucho (aunque yo sea siempre un ingrato sin remedio) y me gusta ser constante con mis decisiones y con ello asumir las consecuencias. 

Fueron mas de 4 años al lado de alguien, se hicieron promesas, se planearon cosas, se pensó en el futuro, se cometieron errores, se fue feliz, se fue triste, desdichado, furioso... se mintió. Siempre me había repetido a mi mismo que nunca perdonaría tal o cual cosa, que yo nunca dejaría que una persona me trate de tal forma, que mantendría mi autoestima... pero no fue así, hay promesas que me hice que no cumplí.

Alguna vez has sentido que eres un extraño? que no te gusta en la persona que llegaste a ser? no has sentido que cuando te ves al espejo ves a alguien muy parecido a ti, pero no eres realmente tu? bueno, ese era yo. Digo "era", en pasado, porque es un capítulo de mi vida que logré pasar, con mucho esfuerzo.

Se que escribo con tono dramático pero lo cierto es que, si lo pienso bien hoy, me entró la estupidez. Si, cambiar por alguien, hacerte emocionalmente dependiente, perdonarlo todo, aceptarlo todo, nunca esperar nada a cambio, estar constantemente amargado y pensando que puedes estar mejor pero nunca decidirte a hacer algo; eso me pasó, eso es "ser estúpido". Legué a sentirme como una de esas mujeres que lloran porque el marido infiel y abusivo las quiere dejar.

La peor de las combinaciones.

He vuelto a construir mi autoestima, hay cosas que toman mas tiempo cambiar de lo que pensaba, pero hoy me siento nuevamente yo. Una sola decisión, un día de llanto y un par de horas de aceptación lo cambiaron todo. Si, no necesité más para salir del circulo vicioso, lo cierto es, y esto lo dije a quienes me pidieron explicaciones, que "en mi vida he perdido cosas y personas mucho mas importantes como para perder mi tiempo sufriendo por alguien que no vale la pena" (me cito a mi mismo).

Si eres alguien que conoce mi historia, quiero dejar en claro que el titulo del post no es para aquella persona que ahora es solo una pequeña parte de mi pasado. Este post es para aquel ser en el que me convertí y detesté, esto es para ti, sí, a tí (osea a mi pasado yo): Espero no verte nunca más.


      

1 de junio de 2015

HERO Capítulo 3 - parte 2 (Perry Moore)

CAPITULO III 
(parte 2)



Mamá pasaba la larga espera espantando las moscas de la carne barata y cortando cebollas y mirando al horizonte por algo que nunca parecía venir. Mientras esperaba la parrilla encendiera en la configuración perfecta, papá podía  disfrutar una cerveza (o dos) en la repisa que el había construido con sus propias manos. Entonces me pedía con confianza, cada vez, el ir dentro y traer la cerveza que había puesto en el congelador. Y cada vez yo la agitaba todo lo posible y se la llevaba

A veces la lanzaba al aire y la hacía girar como un bastón, a veces saltaba con ella, a veces la hacía rodar por el piso de la cocina como si jugara boowling. Caminaba hacia la repisa lentamente, como si no hubiese nada que esconder, y podría decir que siempre sabía lo que había hecho. Ese era parte del ritual, parte del juego. Estoy seguro podía leer mi leve sonrisa cuando tomaba la cerveza de mis pequeñas manos, pero el seguía igual. A veces la sostenía sobre la parrilla y pretendía hacerla explotar sobre mi hamburguesa, a veces me pedía yo la abriera. A veces me perseguía al rededor de la repisa tratando de rociarlo en mi dirección, y a veces la abría y actuaba sorprendido cuando el spray le llegaba al ojo. Era consistente en una cosa, sin embargo: siempre me dejaba beber un sorbo, a salvo de la vista de mamá, antes de que ponga los hot dogs en la parrilla.

Pase por una foto que la hermana de mi mamá nos tomó en una comida al aire libre cuando accidentalmente di a mamá la lata de cerveza agitada para papá. La tía Mary Sue tomó la foto en el instante en que mamá abrió la cerveza, y la imagen entera explotó con un spray de espuma en la parte superior de nuestras eufóricas y sorprendidas caras. Esa siempre fue la foto favorita de mamá, y me quedé mirando una huella de chocolate en la esquina que lo probaba.

Hojeé el resto del álbum y tomé otro. este tenía una serie de tomas que hizo papá en una de nuestros frecuentes viajes a mirar trenes. Papá amaba seguir trenes, tomar foto de sus partes, esperar al cruce de caminos en pueblos abandonados por alguna vieja, rara parte que llevar con nosotros. Mamá empacaría un almuerzo de picnic, y nos amontonábamos en el coche a lo largo de una carretera principal desierta en alguna vieja ciudad, conmigo subiendo por la maleza cerca de la pista en busca de insectos y picos de ferrocarril mientras mamá y papá bebían cerveza y comían huevos rellenos hasta que el tren pasara. Para cuando era un adolescente, esos viajes se sentían como un castigo, pero en las fotos no eramos mas que grandes sonrisas en pueblos desecados. Nos reímos de alegría desenfrenada cuando los trenes finalmente pasaban zumbando y traían el viento azotando a través de nuestro cabello.


Pasé mis dedos sobre la imagen de mi madre en mi graduación de la guardería. El tiempo parecía haberse desvanecido. Mi madre estaba detrás de mi padre en la última fila de la audiencia, y su imagen se había vuelto borrosa. Recuerdo lo incómodo que era para mi madre le tomaran una foto. Ella debe haber tratado de moverse cada vez que alguien hacia una foto; eso explicaría la falta de definición. Pasé por el resto de las páginas y me di cuenta de que mientras las tomas parecían claras, la imagen de Mora en ellos se había vuelto cada vez mas desvanecida en el año, y me sorprendió que nunca lo había notado antes. En el momento en que vi la imagen de mi primer juego de baloncesto, apenas podías verla sentada detrás de mi padre en las gradas.

Miré mir reloj. Había sido un estúpido mirando las viejas fotos. Debería haber estado en el camino hace mucho. Era un cuarto para las once y no aun no había resuelto que iba a hacer por dinero.

Pasé las páginas del álbum hacia la foto favorita de mamá -- la de la cerveza explotando en nosotros. Retiré el celofán para tomar la imagen y noté una tira de papel asomando desde detrás de ella. Saqué la foto de la página pegajosa, y allí estaba.

No podía creer lo que veía.

Miré alrededor de la habitación. Tal vez había una cámara, tal vez esto era una broma. Tenia que ser. Pero cuando miré hacia abajo en la página, era claro como el día.

Una nota.

los bordes del papel eran casi tan secos y quebradizos como la foto. Arranqué todas las otras fotos, una por una, y descubrí bajo cada una un tesoro escondido de imágenes, otro set de fotos que nunca iba a ver, hasta ahora.

Me quedé mirando la nota en mis manos, mis dedos entumecidos, y las palabras escritas en la perfecta y deliberada cursiva de mamá, quemaron en mi mente:

Para mi hijo. Conócete.

Metí la pila de fotos en mi bolso y salí corriendo por la puerta.