19 de abril de 2013

HERO Capítulo 3 - parte 1 (Perry Moore)


CAPITULO III 
(parte 1)
Mire el reloj sobre la estufa, y di o tomé diez minutos, figuré tenía dos horas y media para empacar y tener un buena distancia antes que papá volviese. Por alguna extraña razón, lo primero que puse en mi maleta fue un six pack de jugo y algunas barras proteínicas. No es como si fuera de campamento,  pero pensé sería bueno llevar algo de comida de todas formas. Luego, me encontré metiendo un abrelatas. Parecía algo que todos deberían tener. Traté de no mirar los álbum de fotos y me apuré al pasar por los trofeos de papá. Había mejores cosas que tomar y no tenía un montón de espacio para fotos. Tomé una chaqueta mediana del closet y subí las escaleras tres a la vez.

 En mi habitación tomé la navaja suiza que papá me regaló para navidad.  Me detuve tomando una uña mientras imaginaba en como sería mi vida una vez me fuera., donde viviría, donde trabajaría, como terminaría la escuela. Me encontré pensando me enamoraba de alguien que esperaba estuviera ahí ahora mismo pensando en la posibilidad conmigo, pero rápidamente perdí la noción. Fue ese tipo de pensamientos los que me llevaron a esta situación para comenzar. La esperanza puede arruinarte.

Empaqué exactamente siete pares de medias y ropa interior limpia. Quería tomar mas y así no tendría que hacer mucha lavandería, pero la maleta no era tan grande y tenía que ser capaz de ponerlo en mis hombros sin hacerme mas lento.  La parte mas difícil era averiguar que ropa tomar. Necesitaba algo bueno para una entrevista de trabajo,  y mi chaqueta y la corbata no entraban bien en la mochila. Doblé mi chaqueta del domingo en siete diferentes formas antes de dejarlo en un esquina  de la maleta con mi pantalón de lino En el baño metí mi cepillo en mi neceser y me detuve  al ver mi reflejo en el espejo. Tomé unas pinzas y quité una pelo que crecía en medio de mis cejas.  Nunca había visto una ceja ahí antes, lo que solo podía decir que habría mas, así que metí las pinzas también.

Una vez que la luna se había desplazado por encima de la línea de visión de la ventana, decidí que mis decisiones de comida no eran sabias. Podía tomar agua de cualquier lado y debería soltar las bebidas y empacar mas comida, quizás algunos productos enlatados, quizás mantequilla de maní.
Bajé las escaleras de vuelta a la cocina, pero me detuve en los estantes de los álbumes de fotos. Me alcé y tomé un álbum de la polvorienta repisa de arriba.

Lo abrí en una página a mis once meses bebiendo un refresco. La tradición continuó por mi infancia. Papá acostumbraba cocinar a la parrilla, cuando comenzaba a ponerse bien fuera a fines de Mayo, cuando las gardenias florecían. El llegaba a casa del trabajo, a veces silbando una canción de Johnny Cash, y tu nunca sabrías si tenía algún problemas mientras vaciaba el saco de tamaño industrial de carbón y llenaba la parrilla, encendiéndola solo con eso, porque solo los principiantes usan encendedor liquido. Entonces esperamos al menos una hora para tener el carbón perfecto, un coro radiante de luces en el medio, antes de poder poner las hamburguesas. Volvía a mamá loca.


POSDATA: Me han estado pidiendo mucho que continúe con esta traducción. Como verán ya lo retomé y para quitarles algo de angustia les paso los primeros párrafos del capitulo 3.