18 de diciembre de 2011

El Arrimado

En esta historia,  como en las mejores, existe un antagonista, un malvado sin piedad, alguien de oscuras intenciones perdido en sus propios delirios, en esta historia existo yo.

He entendido que ser el bueno o el malo depende mucho de la perspectiva, cuando lo descubrí, me compadecí de aquellos personajes malos en mis películas favoritas. cuando aquellas historias no son contadas y no sabemos  la segunda opinión de las cosas, no estamos siendo realmente  objetivos. pero sin importar que, siempre existirá un bueno y  un malo ante nuestros ojos, ante cada situación complicada. usualmente, uno mismo está libre de pecado.

Ante aquellos ojos, ante su perspectiva de apariencia omnisciente, llevo sombrero en punta y nariz en curva, como las peores brujas de los cuentos para niños. Quizás tenga razón, quizás si soy así de realmente malo, quizás si  soy el ateo sin salvación, el arrogante empedernido, el sadista sin escrúpulos, el arrimado aprovechado. Quiero darme el privilegio de la duda, quiero decirme que no soy asi realmente