casi, casi de todo... mas facil en decir lo que no escucho: chicha, cumbia, tecnocumbia o cualquier derivado.
lunes
Capítlulo Final: Cenizas
[...]
Se materializó en su forma de rey, con aquella expresión de poder y superioridad, con aquel semblante frio y ajeno a cualquier sentimiento. La profecía se cumplía, entre el fuego y el agua e creaba un muro que terminaría por matar a uno de los dos. Atlanti levantó su tridente sobrela cabeza del fénix y exclamo sin inmutarse:
- El poder de nuestros mundos existen para ser tal cuales, el poder de cada uno está hecho para ser libre.
- No, mi fuego es ahora parte de ti y mi corazón sombrio no puede dejarte a un lado - exclamó el fénix sintiendo flaquear su alma.
- No quiero ya nada contigo, un ser de agua no puede estar junto a alguien de fuego... se acabó.
El fénix corrió unos metros lejos de Atlanti para tomar vuelo e irs lomás lejos posible de aquel lugar. Quería huir, quería esconderse, quería dejar de sentir aquella daga que lo aprisionaba en el pecho. Encendió su fuego y extendió sus alas donde voló alto, muy alto. No había limite para su dolor y quizá al huir, tal vez, solo tal vez, esta penuria huyera también.
Su pecho se encogía, sus alas se entumecian, su cuerpo ya no respondía ¿Será esto a lo que llaman muerte? Tantas batallas, tantos esfuerzos, tanto de todo y este puede ser el final. Al fénix, eso ya no le importaba. Con ese cruel pensamiento sus hermosas alas negras s desintegraron en el aire y el místico ser de fuego comenzó a caer precipitadamente. A mitad de camino perdió la conciencia y no mucho después un estrepitoso ruido indicaba como se estrellaba contra la acera. Su cuerpo yacia maltrecho y herido en plena calle, entonces, cuando un hilo de sangre se escurrió por la comisura de sus labios semi abiertos, comenzó a nevar plumas negras por toda la ciudad. La madre naturaleza lloraba la perdida del fénix, esta vez su cuerpo no se encendía en llamas lo que indicaba se haría cenizas y renacería. Esta vez no sucedió nada. Esta vez, parecí realmente muerto. Atlanti, contra su naturaleza, soltó una lágrima y se alejó del lugar, volvía a las profundidades.
Así el fénix de alas negras parecía ver su final. Así el ser inmortal parecía conocer la mortalidad. Así el destino se preguntaba si existian los finales felices.
Se materializó en su forma de rey, con aquella expresión de poder y superioridad, con aquel semblante frio y ajeno a cualquier sentimiento. La profecía se cumplía, entre el fuego y el agua e creaba un muro que terminaría por matar a uno de los dos. Atlanti levantó su tridente sobrela cabeza del fénix y exclamo sin inmutarse:
- El poder de nuestros mundos existen para ser tal cuales, el poder de cada uno está hecho para ser libre.
- No, mi fuego es ahora parte de ti y mi corazón sombrio no puede dejarte a un lado - exclamó el fénix sintiendo flaquear su alma.
- No quiero ya nada contigo, un ser de agua no puede estar junto a alguien de fuego... se acabó.
El fénix corrió unos metros lejos de Atlanti para tomar vuelo e irs lomás lejos posible de aquel lugar. Quería huir, quería esconderse, quería dejar de sentir aquella daga que lo aprisionaba en el pecho. Encendió su fuego y extendió sus alas donde voló alto, muy alto. No había limite para su dolor y quizá al huir, tal vez, solo tal vez, esta penuria huyera también.
Su pecho se encogía, sus alas se entumecian, su cuerpo ya no respondía ¿Será esto a lo que llaman muerte? Tantas batallas, tantos esfuerzos, tanto de todo y este puede ser el final. Al fénix, eso ya no le importaba. Con ese cruel pensamiento sus hermosas alas negras s desintegraron en el aire y el místico ser de fuego comenzó a caer precipitadamente. A mitad de camino perdió la conciencia y no mucho después un estrepitoso ruido indicaba como se estrellaba contra la acera. Su cuerpo yacia maltrecho y herido en plena calle, entonces, cuando un hilo de sangre se escurrió por la comisura de sus labios semi abiertos, comenzó a nevar plumas negras por toda la ciudad. La madre naturaleza lloraba la perdida del fénix, esta vez su cuerpo no se encendía en llamas lo que indicaba se haría cenizas y renacería. Esta vez no sucedió nada. Esta vez, parecí realmente muerto. Atlanti, contra su naturaleza, soltó una lágrima y se alejó del lugar, volvía a las profundidades.
Así el fénix de alas negras parecía ver su final. Así el ser inmortal parecía conocer la mortalidad. Así el destino se preguntaba si existian los finales felices.
jueves
¿Cuantas veces?
¿Cuantas veces
te falto el respeto?
pienso fueron tantas
como me las hizo a mi.
Cuantas veces
te invitó a encuentros fortuitos
a reuniones silenciosas.
¿Cuantas veces?
Cuantas veces
escribió un mensaje de amor
con palabras de sombras al pasado
e ironicas promesas a un futuro.
¿Cuantas veces?
Cuantas veces
habló con pasión y ternura
en un juego de enredaderas
con afanes terceros.
¿Cuantas veces?
Cuantas veces
te invitó a una habitación
para hablar con la piel
e impudorosas proposiciones.
¿Cuantas veces?
Pero tu no inmutas
en ti tales eventos no existieron
o quizás solo los dejas pasar,
no lo se.
Por que entre sombras pregunto:
¿Cuantas veces más debe pasar
para que lo detengas?
¿Cuantas veces
me faltó el respeto?
Pienso fueron tantas
como te las hizo a ti.
te falto el respeto?
pienso fueron tantas
como me las hizo a mi.
Cuantas veces
te invitó a encuentros fortuitos
a reuniones silenciosas.
¿Cuantas veces?
Cuantas veces
escribió un mensaje de amor
con palabras de sombras al pasado
e ironicas promesas a un futuro.
¿Cuantas veces?
Cuantas veces
habló con pasión y ternura
en un juego de enredaderas
con afanes terceros.
¿Cuantas veces?
Cuantas veces
te invitó a una habitación
para hablar con la piel
e impudorosas proposiciones.
¿Cuantas veces?
Pero tu no inmutas
en ti tales eventos no existieron
o quizás solo los dejas pasar,
no lo se.
Por que entre sombras pregunto:
¿Cuantas veces más debe pasar
para que lo detengas?
¿Cuantas veces
me faltó el respeto?
Pienso fueron tantas
como te las hizo a ti.
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lunes
A VECES HOY
A veces hoy
la decepcion obliga a las decision
A veces, sentir no es suficiente,l
a pasión es de ignorantes
y amar solo son palabras.
A veces hoy
sientes que tus pasos son errantes
y que el instinto no es de fiar
A veces hoy
sentir esta sobrevalorado
la pasión no es suficiente
y amar solo queda en palabras.
¿Dime, que tan cerca estoy de la verdad?
la decepcion obliga a las decision
A veces, sentir no es suficiente,l
a pasión es de ignorantes
y amar solo son palabras.
A veces hoy
sientes que tus pasos son errantes
y que el instinto no es de fiar
A veces hoy
sentir esta sobrevalorado
la pasión no es suficiente
y amar solo queda en palabras.
¿Dime, que tan cerca estoy de la verdad?
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