
La magia suele ser retratada como los trucos de un hábil personaje al sacar inexplicablemente conejos de un sombrero o cualquier otra chuchería de lugares insólitos. Pero para este grupo de jóvenes su fiel representante de la “verdadera magia” reside en el personaje de un libro que ha dado la vuelta al mundo, crearon así hace tres años “La Orden del Sol” el club de fans de Harry Potter, personaje proveniente del libro con el mismo nombre y de gran éxito durante las ultimas décadas.
El 12 de marzo del 2005 se llevó a cabo la primera reunión oficial como sociedad mágica peruana y aunque actualmente son 1800 usuarios que pertenecen a la página de Internet y aproximadamente 30 quienes asisten a todo tipo de actividad, en sus inicios solo fueron 4 – sus fundadores. Diego Cáceres (Kaiser Promacos Malfoy), Tania Martínez (Harriet H. Potter Granger), Brenda Flores (Negra Black) y Enrique Noé (Takeshi Bite/ Hope Alexander Black) al elegir el nombre querían hacer algo que hiciera alusión al Perú y a la historia de Harry Potter; fue así que nació la Orden del Sol, un hibrido del dios incaico Inti (sol) y la Orden del Fénix – aparece en el quinto libro de la saga como un grupo de magos que buscaban derrotar al maligno Lord Voldemort.
El Olivar de San Isidro es el punto de reunión cada dos sábados a las tres de la tarde en la pileta cerca de la biblioteca. Transcurren los minutos y los primeros pocos en llegar se pierden entre los cientos de jóvenes con capas negras que terminan por juntarse. Las reglas con las que guían son asombrosamente fieles a la historia con la que J. K. Rowling, la autora, ha sabido maravillarlos. Formaron, al igual que en la novela, las cuatro casas del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería (Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw, Hufflepuff); hacen actividades para competir entre ellas y así ganar puntos que al final del año serán contados para que la ganadora pueda llevarse “la copa de las casas”. Pero los retos no son lo único por lo que deben
pasar, cada integrante de la orden debe crear un personaje y darle una vida totalmente independiente como tener familia, casarte, ser malo o bueno, cada quien decide (un hi5 o myspace actuado). Tienen permitido cambiar de identidad pero solo pueden hacerlo hasta cuatro veces y también deben crear una historia de muerte para el personaje que abandonan. Todo, explican, con el afán de mantener cierto realismo.
Harry Potter ha sabido invadirnos, lo que se conocía desde sus inicios como una historia de siete libros, se ha ampliado vertiginosamente a juguetes, videojuegos, entre otros, desde el éxito de la versión para la pantalla grande. Los miembros de la orden disfrutan de cada camino que su fantasía a tomado pero eso no les ha impedido ampliar sus horizontes pues “no solo leemos Harry Potter simplemente es el que mas nos llama la atención y en todo caso los que mas nos une”.
El 12 de marzo del 2005 se llevó a cabo la primera reunión oficial como sociedad mágica peruana y aunque actualmente son 1800 usuarios que pertenecen a la página de Internet y aproximadamente 30 quienes asisten a todo tipo de actividad, en sus inicios solo fueron 4 – sus fundadores. Diego Cáceres (Kaiser Promacos Malfoy), Tania Martínez (Harriet H. Potter Granger), Brenda Flores (Negra Black) y Enrique Noé (Takeshi Bite/ Hope Alexander Black) al elegir el nombre querían hacer algo que hiciera alusión al Perú y a la historia de Harry Potter; fue así que nació la Orden del Sol, un hibrido del dios incaico Inti (sol) y la Orden del Fénix – aparece en el quinto libro de la saga como un grupo de magos que buscaban derrotar al maligno Lord Voldemort.
El Olivar de San Isidro es el punto de reunión cada dos sábados a las tres de la tarde en la pileta cerca de la biblioteca. Transcurren los minutos y los primeros pocos en llegar se pierden entre los cientos de jóvenes con capas negras que terminan por juntarse. Las reglas con las que guían son asombrosamente fieles a la historia con la que J. K. Rowling, la autora, ha sabido maravillarlos. Formaron, al igual que en la novela, las cuatro casas del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería (Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw, Hufflepuff); hacen actividades para competir entre ellas y así ganar puntos que al final del año serán contados para que la ganadora pueda llevarse “la copa de las casas”. Pero los retos no son lo único por lo que deben
pasar, cada integrante de la orden debe crear un personaje y darle una vida totalmente independiente como tener familia, casarte, ser malo o bueno, cada quien decide (un hi5 o myspace actuado). Tienen permitido cambiar de identidad pero solo pueden hacerlo hasta cuatro veces y también deben crear una historia de muerte para el personaje que abandonan. Todo, explican, con el afán de mantener cierto realismo.Harry Potter ha sabido invadirnos, lo que se conocía desde sus inicios como una historia de siete libros, se ha ampliado vertiginosamente a juguetes, videojuegos, entre otros, desde el éxito de la versión para la pantalla grande. Los miembros de la orden disfrutan de cada camino que su fantasía a tomado pero eso no les ha impedido ampliar sus horizontes pues “no solo leemos Harry Potter simplemente es el que mas nos llama la atención y en todo caso los que mas nos une”.
Unirse a la Orden del Sol es muy sencillo, solo se debe ingresar a http://www.ordendelsol.net/, entrar a los foros, inscribirse y ya eres parte del club. Para ser un miembro activo, es decir, asistir a las reuniones tienes que asistir a una de las clases y realizar el test del “sombrero seleccionador”. Si lo apruebas pagas 10 soles (5 dólares), te entregan un carné, las fotocopias de las clases y eso es todo. Estas muy cerca de la magia de Harry Potter, tu decides abrir la puerta a las fantasías ¿te atreves?
Fénix de Alas Negras.
Ella nacería con una sonrisa encantadora y mirada profunda. Ella crecería sin don o destreza, solo sería como podía ser. Ella se equivocó en el amor, aunque al comienzo nadie lo notara. Ella se embarazaría joven e interrumpiría sus estudios. Ella estaría casada por el resto de su vida con un hombre con el que solo con viviría por tres años. Ella viviría enamorada de su hijo y trabajaría todo el día para poder mantenerlo. Ella y su hijo serian muy iguales y la vez tan diferentes, pero eso no lo sabría del todo hasta el final de sus días. Ella descubriría un secreto. Ella lo aceptaría a medias tintas con el paso del tiempo. Ella, aquella niña que se hizo mujer, lucharía cada momento por darle un futuro a su único hijo. Ella, sin saludar o despedirse, moriría de cáncer.
